Lula Goce

Lula Goce

http://lulagoce.com/files/gimgs/th-19_20111006_0822.gif
http://lulagoce.com/files/gimgs/th-19_Lula_Goce_A-Mar-(133).gif
http://lulagoce.com/files/gimgs/th-19_Lula_Goce_A-Mar-(131).gif
http://lulagoce.com/files/gimgs/th-19_20111006_0824.gif
http://lulagoce.com/files/gimgs/th-19_Lula_Goce_A-Mar-(139).gif
http://lulagoce.com/files/gimgs/th-19_Lula_Goce_A-Mar-(135).gif
http://lulagoce.com/files/gimgs/th-19_Lula_Goce_A-Mar-(142).gif
http://lulagoce.com/files/gimgs/th-19_20111006_0823.gif
http://lulagoce.com/files/gimgs/th-19_Lula_Goce_A-Mar-(145).gif
http://lulagoce.com/files/gimgs/th-19_Lula_Goce_A-Mar-(144).gif
http://lulagoce.com/files/gimgs/th-19_Lula_Goce_A-Mar-(138).gif
http://lulagoce.com/files/gimgs/th-19_Lula_Goce_A-Mar-(140).gif
http://lulagoce.com/files/gimgs/th-19_Lula_Goce_A-Mar-(155).gif
http://lulagoce.com/files/gimgs/th-19_IMG_1436.gif
http://lulagoce.com/files/gimgs/th-19_IMG_1407.gif

Contemporary Art Museum of Pontevedra

Días furtivos escapan entre dedos de papel, momentos ocultos que pujan por salir a la luz, mientras la oscuridad mueve los hilos de este pasar el tiempo, tic, tac, tic, tac,… un Virgilio asoma su nariz burlona por el alfiz de mi ventana, y me observa con ojos divertidos, mientras sueño con mares que me engullen y autobuses marinos que al tomar la curva en la orilla del mar mueven olas capaces de arrastrarme y golpearme entre el metal y la roca…

Perdida entre paisajes des-conocidos, fusiones de lugares familiares semejantes a laberintos de minotauro. Mientras el Ulises de Joyce espera en mi mesilla, incapaz de ser atendido, de ser excrutado en su complejidad, más complejo es el tetris que me envuelve en éste paso de lugares des-conocidos.
La pérdida como encrucijada personal, dónde no se si soy yo, o no puedo explicar quién soy, mi dni, mi dinero, mi ropa no está, han desaparecido en la cruzada por salvar un lugar de mi mundo interno, de mi mundo externo, que invariablemente se deteriora por el paso del tiempo, mutante de angostas formas incalibrables.

La vuelta a Galicia se continúa, quizás no acabe nunca, ni en cien años aquí, que ni siquiera tengo, barquitos de papel se pliegan en mi mano, formando un todo antropomorfo, que semeja el océano profundo, y a su vez es un cúmulo de momentos relacionados, de redes internas en mi vida que siempre me traen al mismo punto, a la raíz, a Baiona, a la familia, al mar…

Relaciones marinas de batir de olas, de horizontes encrespados franqueados por espuma blanca y bruma salobre y húmeda. Un crecer entorno al mar tan particular como el valle dónde se desarrolla, como el microclima que lo configura, como las gentes que lo habitan. Un a-mar-odio que ronda todo lo que sucede, todo lo acaecido.